Escondido en lo más profundo de un viejo barrio, un taller de artesanos del carnaval abría a diario a las siete de la mañana para dar forma a lo que los autores tenían en la cabeza.
Pero el taller contaba con un encargado que no podía ser ejemplo de nada, ya que su forma de trabajar estaba condicionada por su machismo y pensaba que el carnaval solo era cosa de hombres. El típico artista cuya fuente de inspiración eran musas divinas y su exterior era el centro de sus piropos.
Hasta que un buen día, las musas se rebelaron para pasar de ser musas a artistas…
Cansada de ser aquella
Fuente de inspiración
por su exterior, aquella musa
cuya figura
era la base de la obra del autor.
De ser aquella
Que no dejaban destacar
Y condenaban a vivir
En la sombra
La que hacía posible
Que brillara el hombre
Mientras invisible
No sabían su nombre
El piropo fácil
de grandes autores
de la que esperaban
que ella suspirara
mientras triunfaban
esos versos rancios
De los trasnochados
Yo me rebelo
Estoy rompiendo
Estas cuerdas
Que me atan
porque hoy
yo me rebelo
contra la pluma
que ensalzaba mi figura
ignorando mi talento
ya me he cansado de que en estos carnavales
siempre sea la pasiva
Ya no soy la musa
Ahora soy la artista
Cansada de que me vieran
Tan solo como la que estaba
Pa aplaudir
O que pensaran que en esta fiesta
Contra los hombres no pudiera competir
La que esperaba
Paciente mientras
El coplero se pasaba
La noche ensayando
Y ahora estoy dispuesta
A reivindicarme
Porque en esta fiesta
Soy indispensable
Esta es mi respuesta
No voy a callarme
Ya llegó el momento
De exigir mi sitio
Ese que el machismo
Me negó en la historia
Hoy nadie me corta.
Yo me rebelo
Estoy rompiendo
Estas cuerdas
Que me atan
porque hoy
yo me rebelo
contra la pluma
que ensalzaba mi figura
ignorando mi talento
ya me he cansado de que en estos carnavales
siempre sea la pasiva
Ya no soy la musa
Ahora soy la artista
Yo me rebelo
Estoy rompiendo
Estas cuerdas
Que me atan
porque hoy
yo me rebelo
contra la pluma
que ensalzaba mi figura
ignorando mi talento
ya me he cansado de que en estos carnavales
siempre sea la pasiva
Ya no soy la musa
Ahora soy la artista…
Tras esta revolución, una mujer tomó el mando del taller, convirtiéndose en una maestra que enseñó a la plantilla todo lo que sabía. El taller comenzó a tener cada vez más trabajo y a aumentar el personal, sacando adelante encargos de todo tipo. Entonces, la jefa tuvo que nombrar a un responsable de los disfraces: aquel artesano que ya miraba al mundo desde la igualdad.
Maestra del artesano: Compañero, tengo mucho curro, se acerca la cabalgata del carnaval y solo tengo una carroza. Me tengo que poner con el equipo encargado de las bateas. Te dejo encargado de los tipos. Confío mucho en ti. Recuerda que la clientela siempre queda contenta con lo que le entregamos. Aplica lo que te he enseñado y manos a la obra.
Artesano: Confía en mí, maestra. Te vas a sentir orgullosa de mí.
Entonces llegó un encargo especial: un tipo para dar vida a un pirata quijotesco que luchaba contra los gigantes del Estrecho: narcotráfico, mafias que se lucran a costa del sufrimiento y la vida de las personas migrantes, el alto precio del transporte marítimo y el abandono de los políticos al sector pesquero. El nombre escogido: El Quijote del Estrecho.
El cliente había detallado en un dossier cómo quería cada parte del tipo y el significado que quería darle a cada elemento.
El artesano comenzó a planificar la confección del tipo huyendo del dicho “los hombres se visten por los pies”. Así, pensó en elaborar primero el gorro, para seguir con el catalejo, la casaca, el pantalón y finalizar con las botas.
Artesano (visiblemente agobiado con el encargo en la mano): Uy, uy, uy, aquí hay mucho trabajo. No sé si voy a ser capaz de coordinar esto.
Compañero del artesano: Tú tranquilo, picha. Un compañero te quiere dar un consejo.
Otro trabajador se acerca al artesano y canta el estribillo de ‘Los tralará’: Cuando veas que todo se viene abajo y hay mucha tela que cortar, aprieta los dientes, hermano, y verás que todo es coser y cantar.
Artesano (ya animado): ¡Todo es coser y cantar! ¡Claro! Compañeras, compañeros, vamos a comenzar a coser el tipo de El Quijote del Estrecho mientras cantamos. Vamos por partes. Os voy leyendo las indicaciones:
El artesano lee el encargo: Estimados artesanos y artesanas, qué correcto: el gorro, quizá el elemento más distintivo de una idea, tiene que plasmar mi personalidad.
Artesano: Bueno, gente, tenemos que confeccionar el sombrero de un pirata loco. El grupo experto en sombreros, ¡manos a la obra!
Compañero del artesano: ¡Venga, despertad! Por favor, ayudadme a despertadles gritando ¡Manos a la obra! (Dirigiéndose al público)
Equipo encargado de los sombreros:
Pal gorro de este Quijote lo primordial es que hay que poner
Una vela que la sople fuerte el Levante pa que le dé
Ese toque de locura para poder perder
Así la timidez
Que estanca su vida.
Y se pueda ver poderoso y valiente y sin nada que temer
Pa enfrentar gigantes y que pueda defender
esas causas nobles que pa muchos están perdidas.
Un loco de atar
Al que no le importe lo que piensen los que no hacen na
Por cambiar este pueblo que está
dejado por su gobierno.
ya está terminado, aquí está el sombrero
ya está terminado, ponle ya el sombrero.
Artesano: Buen trabajo, compis. Ya tenemos la primera pieza del tipo. ¿Seguimos leyendo el encargo?
Artesano, leyendo el encargo: Los complementos y los detalles en los tipos no son simples elementos decorativos. Y es que cada uno juega un papel importante en la idea y en la personalidad del personaje al que representa. El pirata que os escribe no puede ir por la vida sin catalejo. Sobre todo si parte de su vida se encuentra lejos, donde la vista no alcanza. No obstante, creo que no vais a ser capaces de construir un instrumento que permita ver a 400 kilómetros de distancia.
Artesano: Familia, ¿creéis que podemos hacerlo?
Compañero del artesano: Esta gente lo hace. ¡Estamos preparados para todo!
Artesano: A ver, el equipo encargado de los complementos de los tipos. ¡Manos a la obra!
Equipo experto en complementos:
Un catalejo para el Quijote
Pero que alcance largas distancias
Que traspasando el horizonte
Su vista llegue hasta Granada
Y cada noche vea el ensayo
De aquellos que rescataron sus ganas
Y se sintiera muy valorado
Que sus locuras querían cantarlas
Porque en su Ceuta acabó su etapa
Que era muy pesao cantando lo mismo
Siempre la política y ya no gustaba
Tanta lucha obrera, tanto comunismo
Pero regresa el abrazo de los caballas
Y encima con sus hermanos pisando las tablas
y que no le falte su Comparsa de Granada.
Artesano: Muy bien, equipo, ya lo tenemos. Ahora vamos a seguir trabajando en orden. ¡Vamos a por la casaca!
Artesano, leyendo el encargo: Quiero que mi casaca refleje mar, cielo, caballas, versos en la memoria y, por supuesto, nada de ron, una buena cerveza. Siempre sin olvidar que hay que estar cómodo en la batalla.
Artesano: ¡Vamos, mi gente encargada de vestir el torso! ¡Manos a la obra!
Grupo de trabajo de casacas:
Pa la casaca
Quiero telas con rayas
Como si dibujaran
las líneas de una caballa
Y que le abrigue
Cuando salga en febrero
la humedad de esta tierra
no le cale los huesos
azul del cielo
y los mares que nos bañan
e inspiraron los versos
de Alberti y López Anglada
y las costuras
que arreglen su chunga figura
y no se vean las hechuras
de un pirata barrigón
cose los botones que la casaca cerrará
más elegante así quedará
pa presentarse ante sus enemigos
para los botones vamos a reutilizar
que de eso le sobrará
las chapas de Ceuta Star
las chapas de Ceuta Star
Que cuando esté terminada se ponga su tipo
Y sea su nueva piel
no reniegue de su estilo
que a sus ideales seguirá siendo fiel
Vístelo elegante aunque se vaya a manchar
Porque en el barro se meterá
Para decir lo que muy pocos cantan
Vístelo elegante aunque se vaya a remangar
Y se ponga a batallar
Para eso está el carnaval
Para ponerle a los golfos la cara roja
Para eso está el carnaval
Para eso está el carnaval.
Artesano: Qué bien, ya va quedando poco. ¡Qué exigente este Quijote…! Sigamos con su tipo:
Maestra del artesano: (entra de nuevo en escena para supervisar y se dirige al artesano): ¿Qué tal, compañero, cómo lo lleváis?
Artesano (dirigiéndose a su maestra): Muy bien, maestra. Aplicando lo que me has enseñado y con este equipo, nada puede salir mal.
Maestra del artesano: Vuelvo entonces a la confección de las carrozas. Si me necesitas sabes dónde encontrarme.
Artesano: Gracias, jefa. Seguimos trabajando. Sigo leyendo el encargo.
El artesano, leyendo el encargo: Por la vida hay que ir cómodo y para ello el pantalón es muy importante. Para hacerlo no vas a necesitar mucha tela, ya que tengo el culo escurrío. Eso sí, ponle una buena cremallera, que se hace imprescindible con tanta cerveza.
Artesano: Equipo del pantalón, vamos allá. ¡Manos a la obra!
Equipo experto en pantalones:
Estoy cosiendo al Quijote este pantalón bombacho
Mejor para sentarse a esperar la inspiración
La paciencia es consejera y la amiga de un autor
Si su pluma se lo niega y está su gente esperando
Sentadito en su quilla
Mire un nuevo amanecer
Mientras Ceuta se ilumina
Y empieza a resplandecer
Su bahía y sus murallas
Y su semblante sureño
Que hace que el mismo Estrecho
bese los pies de sus playas
Y que Ceuta haga su magia
y le abra el corazón.
Que este autor enamorado
ya sienta su vibración,
Y deje que su belleza
enriquezca su canción.
Que siempre recurra a ella,
porque Ceuta, es su fuente de inspiración.
Artesano: Bueno, pues quedó genial. Ya solo nos queda el calzado… Vamos a seguir leyendo.
El artesano, leyendo el encargo: Quiero unas botas que me lleven por la senda de la libertad y que me proporcionen la protección para pisar cualquier tipo de suelo. Y muy importante, que me permita tener los pies en el suelo, concretamente pegados a mi tierra.
Artesano: Equipo del calzado, aquí se ha puesto sentimental…
Compañero del artesano: ¡Vamos mi gente, que solo quedan las botas y el cliente está esperando! ¡Manos a la obra!
Equipo experto en calzado:
Hago unas botas para él,
Con sus lengüetas y su caña
Con una suela que dé seguridad para pisar con más ganas.
Que aunque le pille alguna vez
El pie cambiado frente al resto
No deje de caminar
que a su destino llegará aunque sea lento
Y siempre tengan esa adherencia
Pa que por más que todo se tuerza
nunca zarpe la volaera
y permanezca con los dos pies siempre pegados a su tierra
Que estén bien hechas también
por si le ponen zancadillas
él permanezca de pie
pa que no vaya nunca a estar de rodillas
Una puntera que le dé
La protección y la garantía
Pa que no dañe sus pies
Los pisotones que te da la vida
Y siempre tengan esa adherencia
Pa que por más que todo se tuerza
nunca zarpe la volaera
y permanezca con los dos pies siempre pegados a su tierra
con los dos pies siempre pegados a su tierra
Tengo las botas terminás
Y ya su tipo está completo.
Maestra del artesano (entrando de nuevo en escena): Hola de nuevo. He escuchado que ya lo tenéis. A ver… (supervisando el maniquí vestido) ¡Me encanta! Creo que habéis hecho un buen trabajo. ¡Enhorabuena! Y lo más importante: ¿Habéis disfrutado haciéndolo? Estoy orgullosa de mi equipo. ¡Gracias!
Ya una vez estaba el tipo listo, el taller de carnaval lo envió al cliente.
Años más tarde…
Maestra del artesano (entrando de nuevo en escena): ¡Hola, equipo! ¿Os acordáis de aquel cliente que nos pidió el tipo del Quijote del Estrecho? Pues nos lo ha devuelto junto a una carta. Veamos a ver lo que dice porque ya el tiempo de la garantía pasó… (La entrega al artesano y le pide que la lea):
Compañeros y compañeras:
Después de un tiempo os devuelvo el tipo de El Quijote del Estrecho, no porque no me haya gustado, más bien todo lo contrario, sino porque me gustaría que el pueblo de Ceuta viviera con él todo lo que yo he vivido.
Bajo este seudónimo, he disfrutado escribiendo con las músicas de José Antonio Pardo, Paquito Sánchez, Andure, Emilio Cardona, Lolo Barragán, Lolo Alonso, Josemi Romero o Nene Cheza. A esta lista hay que sumar a directores como Javi Blanes, Alfredo Luque, o mi voz en Granada, Pablo García Pulido.
Además, he seguido y aprendido de los consejos de mi hermana y consejera Ana Dueñas, el filtro de mis letras, o del maestro Jerónimo Romero. Compañero, al final no va a ser tan difícil ser comparsista en el norte de África. Sin vosotros, mi carnaval no habría sido el mismo. Os echo de menos.
He hecho carnaval con mis virtudes y mis numerosos defectos. Con mis contradicciones, con mis miedos, con mis inseguridades, con mis egos, pero siempre con el corazón. No vengo de una familia carnavalera pero me enseñaron a no callarme ante cualquier injusticia. Y esto he intentado llevar a mis letras.
A las puertas de un nuevo carnaval callejero, con este tipo o con otro, os animo a tomar las calles para llenarlas de alegría y color. Escapemos de la rutina y protejámonos de la cruda realidad con la armadura que supone un tipo. Y no olvidemos hacer una revolución cantando.
Saltémonos las normas éticas más arcaicas y aburridas establecidas por la sociedad y prediquemos la religión de Dios Momo. Denunciemos los abusos de los poderosos y pongamos a los golfos la cara colorá.
Que la voz del pueblo se escuche en cada rincón al ritmo del 3×4.
Gritad conmigo: ¡Viva el carnaval de Ceuta!
Nos vemos en los bares. Nos vemos en las calles.
Artesanos y artesanas, no olvidaré vuestro apoyo. Querido público, siempre en mi corazón. Gracias infinitas.