Hemos concluido, por ahora, nuestra ruta por los centros educativos, una actividad en la que hemos percibido el compromiso del alumnado ceutí con un deporte accesible para todas las personas y con una sociedad más justa.
Quienes se empeñan, en sus discursos, en restar valor a esta generación de jóvenes quizá no se han parado a escucharles; a ver esas caras de ilusión cuando se les habla de igualdad de oportunidades; a conocer sus inquietudes… Tal vez la sociedad que les estamos dejando en herencia no satisface sus necesidades ni da respuesta a sus demandas. Tal vez los adultos no estamos siendo el mejor ejemplo.
He salido de los centros cargado de energía positiva. Aun en el escenario actual, hay juventud con mucho que aportar. No todo está perdido. Queda partido. Hay esperanza.